a destacar
Universidad de Coimbra
Una de las más antiguas universidades de Europa, fue fundada en Lisboa en 1290 y trasladada definitivamente a Coimbra en 1537, instalándose en el Palacio Real. En este lugar fue donde los romanos habían edificado el “pretorium”, lo que da una idea de su importancia estratégica y militar. Después fue el lugar elegido para alcazaba árabe con una configuración geométrica similar a la actual.
Biblioteca Joanina
En estilo barroco, la Biblioteca Joanina fue construida en 1717, durante el reinado de D. João V. Verdaderamente suntuosa, es una obra claramente ligada al Imperio Portugués de la época.
Monasterio de Santa Cruz
Fundado en 1131 por los Canónigos de la Regla de San Agustín, marcó un período absolutamente fundamental en la afirmación de la identidad nacional de Portugal y contribuyó a una clara afirmación política de Coimbra durante la primera Dinastía. Hoy es Panteón Nacional ya que en él están los túmulos de D. Afonso Henriques, primer rey de Portugal (n. Coimbra 1109 - m. Coimbra 1185) y de su hijo, D. Sancho I.
Monasterio de Santa Clara-a-Velha
Situado en la orilla izquierda del Mondego, el Convento de Santa Clara-a-Velha fue mandado edificar por voluntad de la Reina Santa Isabel. La construcción, cuyo autor fue el Maestro Domingos Domingues, se inició en 1286.
D.ª Isabel de Aragón, la Reina Santa
En el Monasterio de Santa Clara puede visitarse el túmulo de D.ª Isabel de Aragón, la patrona de Coimbra, ejecutado en 1330 en un único bloque calcáreo por el Maestro Pêro. El Apóstol Santiago, que se encuentra en uno de los nichos, así como el cayado de peregrina y la bolsa de limosnas, esculpidos en la estatua yacente, atestiguan la condición de peregrina de la Reina Santa a Santiago de Compostela.
Inés de Castro
Inés residía en el Palacio del Convento de Santa Clara-a-Velha, y era allí, donde recibía las cartas de amor de Pedro que, según la leyenda, eran transportadas por un pequeño caño que llevaba las aguas de las fuentes de la Quinta del Pombal, hoy Quinta de las Lágrimas, hasta la cerca del Monasterio de Santa Clara-a-Velha.
La Calzada Romana
Las calles y las casas con sus patios frescos, el suelo pavimentado con mosaicos policromados y el olor que llegaría de los baños, hacen que imaginemos una Conímbriga fastuosa, casi imperial. A 8 millas, en Rabaçal, los pavimentos del antiguo Palacio, descubren antiguas influencias del Próximo Oriente.
Castelo de Montemor-o-Velho
Sabemos que el Castillo de Montmayur (nombre que los árabes daban a Montemor), formaba parte en pleno siglo XII de la muralla avanzada del sistema defensivo de la ciudad de Coimbra. Hoy, además de los restos históricos, ofrece unas vistas inigualables.
Figueira da Foz
El carácter cosmopolita de la ciudad comenzó con la inauguración del “Theatro–Circo Saraiva de Carvalho” a finales del siglo XIX. Fue en esta época, cuando, en el llamado Bairro Novo, comenzaron a construirse preciosas residencias “art nouveau” y el Theatro se transformó en Casino.
El paisaje
Las cumbres redondeadas de las montañas de pizarra y los cortes dramáticos que entre ellas hacen los grandes roquedales, aparecen como un majestuoso escenario que vale la pena descubrir. En las vertientes húmedas aparecen vestigios de bosque siempre verde y el acebo o el laurel sorprenden en la subida.