Centro de Portugal

Coimbra

Incomprensiblemente, hay quien dice que tiene más encanto en el momento de la despedida.

Es en un recorrido por la Historia cuando descubro una ciudad milenaria. Recorriendo los restos de la antigua muralla, veo todos los rincones que el tiempo ha ido construyendo. En las calles centenarias, me deslumbro por el pasado y admiro la grandiosidad de los espacios.

La ciudad, todavía hoy, continúa encantando por su magia singular.
Está hecha de recuerdos: árabes, judíos y cristianos... Pero también de descubrimientos.

El paisaje urbano se construye nuevamente a orillas del río... Y los espacios tienen hoy el trazo de la contemporaneidad y del inconformismo que caracterizó a muchas generaciones de escritores y artistas que, sin vergüenza de tocar la luna, salieron de aquí para hacer historia.